La localidad castellonense de Les Coves de Vinromá, situada en la Plana Alta, inició el pasado sábado 31 de mayo sus actos taurinos durante las Fiestas de La Juventud con la desencajonada de seis novillos de la ganadería de Alberto Garrido, de Torre d’En Domènec.
La jornada vespertina dio comienzo a las seis de la tarde, con la suelta de tres de los seis novillos reseñados, después se efectuó un descanso de una hora, y a las ocho de la tarde se reanudo el espectáculo con la suelta de los tres novillos restantes.

El primero de la tarde fue un novillo negro, herrado con el N31, quizás el más estirado de los seis, que en la salida ya mostró el defecto de la mansedumbre que le acompañó toda la lidia, salía suelto de los intentos de rodás y tras mucha insistencia de Jordi Barreda e Iván Beser, saltó el banco, lo cual fue lo más destacado de su lidia.
El segundo fue un precioso burraco que acudió presto de salida al cite de Jordi Barreda. De imponente estampa este de Alberto Garrido, enseguida mostró sus buenas aptitudes. Apretaba en la embestida pero era noble en el embroque, grandes rodás de Jordi, Iván y Aarón.

El tercero fue un toro bragado, bajo de manos y corto de sienes, pero muy bien hecho, que salió con codicia del cajón tras Jordi, a los escasos segundos de su salida, puso en apuros a Aarón Palatsi, tras saltar el banco presto a por el. Se arrancó a todo este novillo, llegando a enfilar la plaza entera tras Iván Beser, y remató en palos varias veces.

Tras el descanso salió al albero el N34, un novillo cenizo, el más chico de todos, que salió con fuerza tras Jordi pero que se desentendió rápido de la lidia. Gestos muy feos en las rodás los que hacia este novillo, hasta que a mitad lidia Iván le sacó la chaqueta y le recitó una gran tanda, aunque no varió su marcada actitud de buscar salida.

El quinto de la tarde fue un novillo ya mas hecho, herrado con el N33, que salió fuerte tras Jordi en la parada. Calculador en las arrancadas, apretaba pero dejaba pasar en el embroque, destacando un par de rodás de Jordi e Iván, a las que acudió con el rabo tieso y botando tras ellos. Saltó el banco en varias ocasiones con la ligereza de un caballo, un gran toro bravo el que pudimos ver. Se calentó y le costó volver a corrales, llegando a embestir a los mansos en algunos momentos, sin consecuencias.

Cerraba la tarde un novillo bajito y hechurado, si no me falla la memoria herrado con el N60, que realizó una salida eléctrica tras Jordi, apretándole hasta el final, gran juego el que dio, yendo con codicia a cada envite, destacando en las rodás donde apretaba y llegaba hasta el final. Toro para apuntarse si no pierde ese picante.

Galería fotográfica completa: @colomerjoseliyo




















































